Ganadores del 5º Concurso de piano Manuel Legazpi 2016 (CONCURSOS)

La pianista Aldara con seguridad y solvencia se hizo con el primer premio por su  interpretación de “Impromptu Op. 90 nº4 (D899/4) en Lab M de F.Schubert” son una serie de ocho piezas para piano solo compuesta en 1827. El cuarto Impromptu, en La bemol mayor , en realidad comienza en la bemol menor , aunque se escribe como A-bemol mayor por alteraciones. El tema de apertura consiste en arpegios en cascada al que responde  unos acordes que parecen murmullo. Estos se repiten y se desarrollaron, pasando por las tonalidades de  Cb Mayor y si menor antes de llegar a La bemol mayor. Hay un tema subordinado formado por acordes que se quiebran con ritmo de tresillos. En la parte central, en do sostenido menor , los arpegios se sustituyen por un acompañamiento de acordes. En esta sección se aventura en el modo mayor hacia su conclusión, pero regresa a la menor. La sección de apertura se repite y la obra termina en La bemol mayor. El tempo marcado es Allegretto.



Duodécimo hijo del matrimonio de Franz Theodor Florian Schubert y Elisabeth Vietz (sólo sobrevivieron cinco de los catorce que, en total, nacieron), fue bautizado con el nombre de Franz Peter. Pronto destacó en el manejo del violín y del piano, instrumentos que tocaban en casa, respectivamente, su padre(maestro) y su hermano Ignaz. Con sólo cinco años fue preciso buscarle profesores más experimentados, como Michael Holzer, director del coro de la parroquia a la que pertenecía la familia Schubert. Fue su padre quien se volcó que el pequeño entrara a formar parte de los “Niños Cantores” de la Catedral de San Esteban “Niños Cantores de Viena” que se educaban en el colegio interno Stadtkonvikt,  creado por el emperador en 1803. El joven Franz pasó las pruebas con éxito en 1808 y permaneció en él hasta 1813.
Recibió también lecciones de armonía y composición de Antonio Salieri, compositor de la corte y maestro de Beethoven. Fueron los años en los que aparecieron sus primeras composiciones.                                                                                               Falleció el 19 de noviembre de 1828, a los treinta y un años de edad. Ciertas palabras pronunciadas sobre Beethoven durante el delirio que le produjo la fiebre llevaron a su hermano a solicitar enterrarlo junto a Beethoven, al que Schubert había considerado siempre su ídolo y que había muerto el año anterior. De este modo, sus tumbas se encuentran en el mismo cementerio de Viena y a muy poca distancia.


La pianista Estela deslumbró con su delicada y expresiva interpretación de la romanza sin palabras “Op.30 nº7 ” de F. Mendelsson logrando el 2º puesto.

Nieto del filósofo judío Moses Mendelssohn, Félix Mendelssohn fue educado en la tradición liberal del humanismo alemán y se crió en círculos artísticos e intelectuales.              En su formación musical participaron su hermana Fanny, Ludwig Berger (piano) y Karl Zelter (teoría y composición) y, además, estudió varios instrumentos de cuerda, así como canto y órgano. En 1816 toda su familia se convirtió al cristianismo, en concreto a la religión luterana. Ese mismo año decidieron trasladarse a Berlín y abandonar Hamburgo, que había sido ocupada por los franceses. Fue en ese momento cuando la familia adoptó el apellido Bartholdy, si bien Félix decidio conservar su anterior apellido. Su obra para piano era de técnica no excesivamente virtuosística, incluso en los Estudios que escribió, ya que siempre en sus composiciones primaba el sosiego y el equilibro. Sus primeras obras fueron el Capricho en Fa sostenido menor Op. 5 y la Sonata para piano en Mi mayor Op. 6. En estas y otras piezas para piano de su juventud las influencias son de las últimas sonatas de Beethoven así como de la música de Karl Maria Friedrich Ernst Von Weber, pero en ellas también se aprecia el sentimentalismo característico de la obra de Mendelssohn, que aparecerá en todo su esplendor en las Canciones sin palabras.


La pianista Viru con virtuosismo y destreza se hizo con el tercer premio por su  interpretación de “Aria” de Giovanni Allevi.



Giovanni Allevi es uno de los pianistas italianos más conocidos. Su obra se mueve entre los parámetros del blues y el jazz, el estilo de los cantantes franceses, la canción de autor y las músicas del mundo.Giovanni Allevi se graduó en piano con las más altas notas en el Conservatorio. F. Morlacchi de Perusa y en Composición con honores en el Conservatorio G. Verdi de Milán. Hijo de padres músicos, pasa la infancia completamente inmersa en la música clásica. Entre sus maestros de composición, le dejaron una impronta significativa Daniele Salvatore, un gran experto en Música Antigua y Tonino Tesei, de quien aprende los fundamentos de la dodecafonía y el rigor en la caligrafía musical.